De qué hablamos
Cuando un dolor dura más allá de los plazos de curación de los tejidos, el problema deja de estar solo en la zona que duele. El sistema nervioso, a fuerza de señalar peligro, se vuelve más hábil en hacerlo: el umbral baja, y cosas que antes no dolían empiezan a doler.
Esto no significa que el dolor sea imaginario. Es tan real como el de una fractura, y la idea de que «si no se ve no está» es el motivo por el que tantas personas llegan a nosotros enfadadas, tras años de pruebas normales y de explicaciones que no explicaban nada.
La fibromialgia es la forma de la que más se habla: dolor difuso, cansancio, sueño que no repara. Las guías coinciden en una cosa: el movimiento gradual es el tratamiento con mejores pruebas, junto con la educación y la gestión del ritmo de las actividades.
Cuándo tiene sentido que te vean
Las historias que nos cuentan más a menudo:
- Un dolor que dura más de tres meses y que ya no sigue ninguna lógica
- Pruebas y consultas que no han encontrado nada, y nadie que te lo haya explicado
- Días buenos en los que lo haces todo, y luego tres días por los suelos
- Dolor difuso, cansancio que no se pasa durmiendo
- Has dejado de hacer cosas que te gustaban por miedo a encontrarte mal
- Has probado muchos tratamientos pasivos con alivio que dura poco
Qué se puede hacer a distancia y qué no
Es un área en la que el formato a distancia tiene ventajas concretas: ningún viaje que afrontar en los días malos, y la posibilidad de verse más a menudo, que aquí cuenta más que la sesión suelta.
Qué se puede hacer a distancia
- Explicarte qué está pasando, que en los estudios tiene un efecto medible sobre el dolor
- Construir el pacing: dosificar las actividades para salir del ciclo exceso-derrumbe
- Plantear una vuelta al movimiento gradual, sin pasarse del límite cada vez
- Trabajar sobre el sueño y sobre la organización del día
- Mantener la continuidad durante meses, que es la variable que más pesa
Qué no se puede hacer
- Terapia manual y tratamientos pasivos
- El diagnóstico, que es médico, y la gestión de los fármacos
- El apoyo psicológico, que cuando hace falta es de otra profesión
Un dolor nuevo y distinto del habitual, o acompañado de pérdida de peso, fiebre o síntomas nocturnos importantes, tiene que revalorarlo un médico: crónico no significa que ya esté todo explicado.
Preguntas frecuentes
Si las pruebas son normales, ¿significa que es psicológico?
No. Significa que el problema no se ve con esas herramientas, que es otra cosa. El dolor persistente tiene mecanismos bien descritos en el sistema nervioso: es real, y oírselo decir ya cambia algo.
¿El movimiento no empeora el dolor?
Al principio puede molestar, y por eso la dosis lo es todo. Hecho con progresión gradual, el movimiento es el tratamiento con mejores pruebas. Hecho a ráfagas, en los días buenos, produce los derrumbes que ya conoces.
¿Qué es el pacing?
Es aprender a repartir las energías en vez de gastarlas todas en los días buenos. Se establece una cantidad sostenible también en las jornadas malas y se mantiene, subiéndola despacio. Es menos intuitivo de lo que parece, y funciona.
¿Cuánto hace falta?
No es un camino de semanas. Se razona en meses y se mide en cosas que vuelves a hacer, más que en cuánto duele. La dirección, normalmente, se ve antes que la meta.