Área de intervención

Artrosis

«Está gastada, no hay nada que hacer» es la frase que más oímos. También es la que las guías clínicas contradicen con más claridad.

De qué hablamos

La artrosis es un cambio del cartílago y de los tejidos alrededor de la articulación que acompaña a los años. Es común: a partir de cierta edad se encuentra en las radiografías de la mayoría de las personas, incluidas muchísimas que no tienen ningún dolor.

Este es el punto que lo cambia todo: el grado radiológico y el dolor concuerdan mucho menos de lo que se cree. Hay rodillas que se ven mal en las placas y no duelen, y rodillas casi normales que duelen muchísimo. Por eso el camino se construye sobre la función, no sobre la imagen.

Todas las principales guías internacionales ponen en primer lugar lo mismo: ejercicio y gestión de la carga. No como recurso mientras se espera la prótesis, sino como tratamiento de primera elección, por delante de los fármacos y de la cirugía.

Cuándo tiene sentido que te vean

Las situaciones más frecuentes:

  • Rigidez por la mañana que se suelta en unos pocos minutos
  • Dolor que aparece con la carga y mejora con el reposo
  • Haces cada vez menos cosas por miedo a empeorar la situación
  • Te han dicho que el único camino es la prótesis y querrías intentarlo antes
  • Estás en lista para una operación y quieres llegar en las mejores condiciones
  • No sabes qué actividad física es segura para ti

Qué se puede hacer a distancia y qué no

La artrosis es quizá el área en la que el trabajo en remoto tiene menos límites, porque el tratamiento recomendado es exactamente lo que se puede programar y seguir a distancia.

Qué se puede hacer a distancia

  • Construir el programa de ejercicio, que es la recomendación número uno
  • Dosificar la carga: cuánto caminar, cuánto cargar, con qué progresión
  • Explicarte qué dicen de verdad tus placas, lo que a menudo quita la mitad del miedo
  • Elegir juntos la actividad física sostenible en el tiempo
  • Acompañarte durante los meses, que es lo que hace falta para que el ejercicio funcione

Qué no se puede hacer

  • Terapia manual y movilizaciones articulares
  • Infiltraciones, tecar, láser y terapias instrumentales
  • La decisión quirúrgica, que es del especialista

Una articulación caliente, hinchada y enrojecida de repente no es artrosis que empeora: tiene que verla un médico, porque las causas son otras.

Preguntas frecuentes

¿El ejercicio gasta más la articulación?

No, y es el malentendido más extendido. La carga bien dosificada nutre el cartílago y refuerza los músculos que protegen la articulación. Lo que hace daño es la carga equivocada: demasiada de golpe, o cero durante años.

¿Puedo caminar o correr con artrosis de rodilla?

Caminar casi siempre sí. Correr depende del caso, pero no está prohibido por principio: en las personas que corren desde hace tiempo y sin dolor, las pruebas no muestran empeoramiento. Hay que valorarlo juntos, no decidirlo en abstracto.

¿Tengo que llegar por fuerza a la prótesis?

No. Muchas personas gestionan la artrosis durante años sin operarse. La prótesis es una solución excelente cuando el dolor y la limitación se vuelven incapacitantes pese a un camino conservativo bien hecho, no un destino escrito en la radiografía.

¿Funcionan los suplementos para el cartílago?

Las pruebas son débiles y las guías no los recomiendan como tratamiento. Nadie te prohíbe probarlos, pero no sustituyen a la parte que tiene efectos demostrados, que es el ejercicio.

¿No sabes si es tu caso?

El cuestionario dura unos minutos y es gratuito. Si no somos la respuesta adecuada para ti, te lo diremos.

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