Área de intervención

Suelo pélvico

Es el área de la que menos se habla y que afecta a más gente de lo que imaginas: mujeres tras el parto, pero no solo, y también hombres.

De qué hablamos

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que cierra la pelvis por abajo. Sostiene los órganos, controla la continencia y trabaja en equipo con el diafragma y con la pared abdominal. Cuando ese equipo se descoordina, los síntomas pueden ser muy distintos entre sí.

Después de un embarazo son frecuentes la diástasis abdominal —los dos rectos que quedan separados— y las pérdidas de orina con el esfuerzo, al toser o saltar. Muchas mujeres las consideran el precio inevitable de haber parido. No lo son: responden al trabajo específico.

Existe también una versión masculina, de la que se habla aún menos: tras la cirugía de próstata, o en algunas formas de dolor pélvico crónico. Los ejercicios son distintos, pero el principio es el mismo.

Cuándo tiene sentido que te vean

Los motivos más comunes, contados a menudo con una vergüenza que aquí no hace falta:

  • Pérdidas de orina al toser, reír, saltar o correr
  • La tripa que sigue hinchada y «abierta» por el centro tras el embarazo
  • Sensación de peso o de pesadez abajo
  • Dolor perineal que no se pasa tras el parto
  • No sabes si puedes volver a correr o a hacer abdominales
  • Te han dicho que hagas ejercicios de Kegel y no sabes si los haces bien

Qué se puede hacer a distancia y qué no

Aquí la honestidad sobre los límites cuenta especialmente, porque parte de la valoración es por naturaleza física, y porque para muchas personas el formato a distancia es también el único que consiguen afrontar.

Qué se puede hacer a distancia

  • Recoger la historia y entender cuándo y cómo aparecen los síntomas
  • Enseñarte a reconocer y a activar correctamente el suelo pélvico
  • Coordinar respiración, abdomen y suelo pélvico, que es el corazón del trabajo
  • Plantear el programa sobre la diástasis y la vuelta gradual a la actividad
  • Decirte qué ejercicios, en esta fase, están trabajando en tu contra

Qué no se puede hacer

  • La valoración interna, que es física y hay que hacerla en persona
  • Biofeedback y electroestimulación
  • Terapia manual en el periné y en la cicatriz

Si los síntomas son importantes, o hay dolor en las relaciones o un prolapso, la valoración presencial con una fisioterapeuta especializada sigue siendo la referencia: te lo decimos y no fingimos poder sustituirla.

Preguntas frecuentes

¿La diástasis se cierra sola?

En parte y en los primeros meses, sí: una proporción se reduce espontáneamente tras el parto. Lo que cuenta, sin embargo, no es tanto la distancia en centímetros como la capacidad de sostén de la pared abdominal, y es sobre eso donde actúa el ejercicio.

¿Los abdominales clásicos hacen daño?

En la fase inicial a menudo sí, y son lo que más frecuentemente empeora el cuadro. No están prohibidos para siempre: se llega a hacerlos, pero después de haber construido la coordinación y el sostén.

¿Afecta también a los hombres?

Sí, mucho más de lo que se dice: tras la cirugía de próstata y en algunas formas de dolor pélvico crónico. Se habla poco, pero el camino existe y funciona.

¿Las pérdidas tras el parto son normales?

Son comunes, que es otra cosa. Responden bien al trabajo específico sobre el suelo pélvico, y cuanto antes se interviene mejor: resignarse es la peor de las dos opciones.

¿No sabes si es tu caso?

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