Área de intervención

Menisco y ligamentos de la rodilla

La recuperación no termina cuando deja de doler. Termina cuando vuelves a confiar en la rodilla, y esa parte está hecha casi toda de ejercicio.

De qué hablamos

El menisco es un cojín de fibrocartílago que reparte la carga dentro de la rodilla. Los ligamentos —el cruzado anterior sobre todo— son las cuerdas que gobiernan su estabilidad. Se dañan de dos maneras muy distintas: de golpe, con una torsión, o lentamente, por desgaste.

Las lesiones degenerativas del menisco, las que aparecen con los años, son comunes incluso en rodillas que no duelen. Para estas, las guías han cambiado: el ejercicio como primera opción y la cirugía solo en casos seleccionados. Es uno de los giros más claros de los últimos veinte años.

Para el cruzado la historia es distinta: se opere o no, la rehabilitación es larga y tiene etapas precisas. Saltárselas es la forma más común de lesionarse por segunda vez.

Cuándo tiene sentido que te vean

Lo que nos cuentan más a menudo:

  • La rodilla que falla o da sensación de inestabilidad
  • Un bloqueo: la rodilla que en cierto punto ya no se estira
  • Hinchazón que reaparece después de la actividad
  • Dolor en la interlínea articular al ponerte en cuclillas o al girar
  • Te han operado y el proceso de rehabilitación se ha interrumpido
  • Quieres volver a jugar y no sabes si la rodilla está lista

Qué se puede hacer a distancia y qué no

La rehabilitación de la rodilla está hecha de ejercicio progresivo y de criterios que cumplir antes de pasar al siguiente paso. Esa parte se sigue muy bien a distancia.

Qué se puede hacer a distancia

  • Plantear y progresar el programa de refuerzo, fase por fase
  • Verificar los criterios de paso: cuándo se puede correr, saltar, cambiar de dirección
  • Verte hacer las pruebas funcionales y corregir lo que no va
  • Trabajar la propiocepción, el control del movimiento y la simetría entre las dos piernas
  • Gestionar la carga y las expectativas sobre los plazos, que es la parte más frustrante

Qué no se puede hacer

  • Movilizaciones pasivas y terapia manual en la rodilla
  • Pruebas de laxitud ligamentosa, que se hacen con las manos
  • Drenaje del derrame y tratamientos instrumentales

El diagnóstico de la lesión es del médico y se apoya en la exploración y en las pruebas. Nosotros trabajamos sobre la recuperación, no sobre la etiqueta.

Preguntas frecuentes

¿El menisco roto hay que operarlo siempre?

No. Para las lesiones degenerativas, las ligadas a la edad, las guías ponen el ejercicio por delante de la cirugía: a los meses los resultados son comparables. Las lesiones traumáticas en rodillas jóvenes, o una rodilla que se bloquea, son otro asunto y debe valorarlas un especialista.

¿Cuánto dura la rehabilitación del cruzado?

Meses, no semanas, y la vuelta al deporte de contacto se mide en trimestres. La variable no es el calendario sino superar criterios funcionales: fuerza, simetría, control en los saltos y en los cambios de dirección.

¿Puedo hacer la rehabilitación del cruzado solo online?

La parte de ejercicio progresivo y de verificación de criterios sí, y en muchos casos es la más larga. En las primerísimas semanas tras la cirugía, en cambio, también hacen falta manos: te lo decimos claramente y te ayudamos a encajar las dos cosas.

La rodilla me falla pero la resonancia es normal. ¿Por qué?

La sensación de fallo no siempre es inestabilidad mecánica: a menudo es el cuádriceps que no se activa a tiempo, una herencia común tras una lesión o un derrame. Se reentrena, y es una de las cosas que mejor responde.

¿No sabes si es tu caso?

El cuestionario dura unos minutos y es gratuito. Si no somos la respuesta adecuada para ti, te lo diremos.

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